Seamos auténticas

Hablar de las diferentes actitudes que tienen algunos hombres hacia las mujeres en el momento de la conquista siempre abrirá el tema al debate. Muchas veces tendemos a generalizar que los hombres son de tal forma o de la otra, que todos son iguales, que siempre hacen esto o aquella cosa. Ahora con las redes sociales se vuelve aun más complejo, ya que por lo menos antes uno tenía una interacción más directa con la persona, uno esperaba una llamada, se ponía una cita, sentías nervios al escuchar una voz. Ahora con el Whatsapp el solo hecho de mandar un audio ya es un milagro.
En muchas ocasiones luego de que los hombres nos buscan con insistencia y cuando finalmente uno cede, se desaparecen sin dejar rastro alguno. Muchas veces lo primero que hacemos es cuestionarnos a nosotras mismas, y comenzamos a revisar una y otra vez el historial, a ver que pudimos haber dicho para que no nos contactara de nuevo. Luego llega el arrepentimiento, la culpa por haber sido auténticas, por haber mostrado nuestras armas, por haberle dicho lo que en ese momento pensábamos o sentíamos. Nos empezamos a matar la cabeza a ver si fuimos intensas, si fuimos demasiado directas y un sinnúmero de cosas. Pero pocas veces pensamos es que tal vez esa persona no nos conviene.
Personalmente creo que las mujeres nos llenamos de muchos complejos y culpas que la verdad no tenemos, o que muchas veces son impuestas sencillamente por la sociedad machista en la que vivimos. ¿Cómo vamos a sentirnos mal por ser lo que somos? ¿Por qué pretendemos mostrar al principio una faceta de nosotras que no somos? ¿Que nos lleva a que queramos que el otro crea que somos perfectas? Siempre he creído que lo más importante es ser coherentes con nosotras mismas. Si nos gusta alguien, pues ¿que hay de malo en decirlo?, si queremos salir con alguien ¿por qué no proponerlo nosotras? Nos da miedo de lo que el otro piense, pero la verdad es que no hay nada como poder ser lo que somos, mostrarnos de esa forma desde un principio y eso con seguridad nos ahorrará muchísimas intrigas, dudas, y tiempo de estar matándonos la cabeza. Solo podemos ser responsables de lo que nosotras damos, no como el otro lo reciba, ya luego si no nos gusta como toma lo que nosotras ofrecemos, depende de nosotras decidir si es a ESA persona que queremos darle nuestro tiempo, nuestra energía, nuestro amor.
Hoy quiero hacer un llamado a que todas seamos auténticas y no sentirnos mal por eso. Al fin y al cabo somos con nosotras las que vamos a tener que compartir el resto de nuestra vida 🙂

Catalina Acevedo

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