¡En que momento te fuiste!

 

¡En que momento te fuiste!, no me di cuenta o de pronto no lo quise aceptar. Mi primera reacción fue de absoluta incredibilidad, y como era de esperarse de mucho enfado. ¡Mamá! te pido mil disculpas de corazón por esto, tenia miedo a perderte. Es que me sentí desprotegida, fuiste mi pilar y sentir que ya no me podías cuidar ni guiar fue terrible.

Ahora es mi turno de cuidarte y saberte tratar. Sé que tus días son sombríos. Sé que hay que respetar tu condición y aceptarla con amor. Aceptar que el Alzheimer me robo a mi Mamá. Recuerdo tus risas, tus ideas creativas para convertir un tedioso domingo en un paseo inolvidable, tus chistes y tu corazón de niña que te igualaban a mis hermanas y a mi.

Regalabas mil sonrisas, hacías sentir importante a todas las personas con tu sencillez y autenticidad. Recuerdo como dedicaste varios años y tu conocimiento a cuidar adultos mayores que en ese momento te necesitaban y los hacías felices. Ahora ellos estarán en el cielo, cuidándote desde allá.

Para mi esta muy duro ver como tus guías, tus pilares del alma ya no son los de antes. El Alzheimer borra la memoria pero no los sentimientos. Gracias Papá, por cuidar de mi Mamá, una vez más eres un Guerrero incansable.

“La memoria es un trozo infinito, a veces se hace visible y grita, pero a veces se encierra en su silencio” Anónimo.

 

 

Catalina Acevedo Mejía.

¡En que momento te fuiste!

Croquetas de Brócoli y Parmesano

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Tarta de manzana saludable.

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