El mundo gira a mil por hora

El mundo gira, cambia, un día te levantas y de repente nada es como antes. A la gente la ves diferente y sientes que ya no perteneces a ese diario vivir; lo que antes sentías también cambia, hoy quieres, mañana no sabes y pasado mañana no lo sabrás. Dependiendo las circunstancias de tu día puede cambiar tu futuro. Las energías son cambiantes, y si no vas en ese ritmo, no puedes avanzar. Tienes que estar alerta a esos cambios, es como la rueda del parque de tu colegio, salías a recreo y mientras comprabas tu merienda en la tienda, esa gran rueda del parque ya estaba llena de niños girando a mil por hora. En mi caso yo quería estar ahí, balanceándome a esa velocidad y con la misma libertad que lo hacían los demás. No sabía en que momento subirme, pero finalmente lo lograba, corriendo a esa velocidad en que iba esa rueda y a punta de empujones lograba mi pequeño sitio; ahí comenzaba la diversión. Mis amigas me miraban desde afuera y yo las invitaba, unas lo lograban y otras no. Hoy día comparo esa sensación de impotencia, resistencia, goce y decepción con la vida.

 

Esta vida va muy rápido; es decepcionante y ala vez muy divertida. Trato de encontrar el equilibrio entre todo lo que veo y aprendo. Intento evolucionar y correr a la velocidad aquella rueda de parque que avanzaba a mil, se que si no me cuelgo de ella no sacaré lo mejor de mi y no tendré historias para algún día contar.

Catalina Acevedo

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